
La estética casera de la web
A continuación un breve texto donde reflexiono sobre el pontencial y las propiedades de los productos en "bruto" o "sin editar" transados en la web. (1ª Entrada para CFG de Comunicación y Globalización)
by Cristian Cabello
Hace bastantes años que la pluma de periodistas ya no es sólo de los profesionales, hay una gran cantidad de individuos virtuales que investigan, editan, recolectan y/o publican información para el disfrute de otros cuerpos virtuales. Pareciera ser que cualquiera puede escribir un texto, grabar un video o tomar una fotografía, y conseguir que los índices de visitas de su página web, blog o fotolog (como quiera expresarse), se eleven exponencialmente. No importa el título, ni el apellido y ni su ubicación geográfica. Con los nuevos espacios de interacción en la red se genera una suerte de democratización de la participación ciudadana-virtual.
Las diferencias más visibles, pero no menos profundas, entre el periodismo clásico, en función de auspiciadores o instituciones, y el nuevo periodismo participativo, son las estructuras semióticas que utilizan como medios de expresión. El periodismo participativo al romper las creencias entorno a la existencia de una objetividad, en pos de una multitud de puntos de vistas que opinan y se segregan en algunas temáticas, legitima la diferencia y subjetividad de un medio o sujeto comunicador. Estas divergencias estructurales, visibles de inmediato al comparar una nota informativa de prensa escrita con una nota informativa que permite comentar a sus lectores; son producto, principalmente, del surgimiento del texto “en bruto”.
En la web 2.0 surge un texto que privilegia el diálogo con los cibernautas de la comunidad antes que un documento realizado con mayor profundidad periodística. Acá no existe ese temible editor de medio que rechaza textos enteros, censura u omite parte del trabajo o declaraciones de otra persona. Los periodistas de medios participativos logran legitimar su individualidad, sus errores y su ansiedad, para construir un medio que les exige, a través de sus visitantes, más periodicidad, novedad y originalidad. El “texto bruto” aparece como el medio menos uniformado lingüísticamente y como atracción y seducción, por medio de un lenguaje propio de una comunidad virtual. El reconocimiento de un lenguaje especifico y los códigos en común manejados por un grupo (etario, étnico, sexual, etc.), facilitan un sentido de pertenencia mayor con el medio web.
Por otra parte el texto “sin edición” que se publica a cada segundo en la web, y que luego se relacionará con los comentarios o post que escriban los usuarios, es una imagen efímera y amateur que erige otra estética de la representación. Ya desplomamos la objetividad con la diversidad de opiniones que encontramos en Internet, de hecho agradecemos la honestidad de un medio al conocer quienes son las personas autoras de los textos: vecinos, amigos, profesores, etc. En este punto no puedo dejar de nombrar el éxito de Youtube como texto audiovisual de convergencia de otros textos, dando mayor atracción y complementariedad a la información, y como paradigma de un nuevo modelo de representación. Ya que apodera de los formatos televisivos y de cine y las técnicas de las cámaras de video no-profesionales, para elaborar un producto independiente, autofinanciado, casero y, a veces, con aspiraciones de documental; pero, por sobre todo, es el ejemplo del límite al que han llegado las nuevas formas de participación ciudadana en la red y que socavan lo que entendemos por “calidad” de la información. Pareciera que el texto vale por lo que es, no por lo que representa o la producción que conlleva. Fijarse en estos detalles podría significar relegar al producto al olvido por una causa política o por discriminación social. Después de todo son los visitantes quines califican el contenido. Sólo me limitaré a mencionar que nadie podría afirmar que un video casero karaoke-interpretativo-performance, protagonizado por dos adolescentes de Calama, y que hace una propia interpretación de una canción de regeaton, no es información de calidad si esta recibe 800 mil visitas en un día de semana y es elegido como el favorito por la comunidad Youtube de Chile. Pero esta discusión la dilucidaremos en una próxima entrada.